La Mecánica del Corazón: Tic-Tac, Bum-Bum…Simple ¿verdad?

La Mecánica del Corazón

Como bien sabe el maestro Miyazaki, los adultos también estamos necesitados de cuentos.

A veces, las cosas que nos gustan no llegan a nosotros del modo esperado. Cuando empecé a leer “La Mecánica del Corazón”, había oído hablar del libro, pero no había suscitado mi interés. Fue la recomendación de una buena amiga la que hizo que acabase con un ejemplar del libro de Mathias Malzieu en las manos. Y se lo agradezco, pues lo que encontré fue un bonito cuento de esos que sólo los adultos podemos disfrutar plenamente, pues requiere de la carga que llevamos en nuestra mochila emocional.

En las páginas de esta fábula se nos relata la historia de Jack, un niño nacido en Edimburgo en la “noche más fría de la historia”. Tan fría, que su corazón sólo es capaz de sobrevivir a ella sin congelarse del todo, gracias a la intervención de una matrona muy particular, la doctora Madeleine, quien tiene un inusitado talento para las prótesis mecánicas. Tal es su habilidad, que salva la vida de Jack instalando un viejo reloj de cuco que controla los latidos de su corazón. Este mecanismo necesita de ciertos cuidados que recaen en el propio Jack cuando su madre lo abandona en casa de la mujer que primero lo ayudó a nacer y después a vivir. Para empezar, deberá darlo cuerda todos los días de su vida, y además no deberá someterlo a emociones fuertes. En concreto, la madre adoptiva de Jack le pide al muchacho que no toque las agujas del reloj, que no se deje llevar por la cólera, y que nunca se enamore, a riesgo de estropear los engranajes de su implante y provocarse la muerte con ello. Inicialmente, el protagonista aceptará estas normas con devoción, pues vienen de la única persona en la que ha podido atisbar algo parecido al cariño. Pero un encuentro casual con una pequeña (y miope) artista callejera que le hará conocer el amor, cambiará para siempre el punto de vista que el pequeño tiene de la vida, el amor, y las reglas que aplican a su corazón mecánico.

Envuelto en este formato fabulesco, lo que la obra de Malzieu nos cuenta, es un relato sobre cómo enfrentarnos al mundo con el conjunto de valores y creencias que heredamos de niños, no es suficiente. Cómo parte del camino que todos recorremos necesita de nuestra capacidad de ser críticos con ellas y saber cuando debemos flexibilizarlas, cuando respetarlas, y cuando oponernos a ellas si obstruyen el paso hacia la felicidad. Y cómo esta no está garantizada, pero cómo tampoco puede alcanzarse más que por casualidad de otro modo. También es un cuento sobre el amor, las emociones humanas, los sentimientos, y como todos ellos pueden cegarnos, torturarnos y a veces sacar lo peor de nosotros.

Como ya he dicho, esta ficción está escrita a modo de cuento, pero de un modo peculiar, oscuro y a la vez inocente. Esto es palpable en la presentación y el desarrollo de sus personajes secundarios. En el elenco, encontramos desde la doctora-matrona-mecánica con un pasado algo oscuro y una ternura maternal que contrasta con su fama, a Joe, el personaje antagonista de Jack y que simboliza algunos de nuestros peores temores referidos a las emociones y al amor. No puedo olvidarme del personaje de Georges Méliès, sin duda uno de los grandes aciertos del autor. Méliès entra en esta historia como punto de contacto entre Jack y el mundo que está descubriendo. Es la voz de la experiencia, el maestro, el consejero. Pero es más que eso. Malzieu aprovecha una de las cualidades del personaje real (uno de los padres del cine, junto con los hermanos Lumière), su habilidad para la mecánica, para mostrarlo cómo una fuente de influencia sobre el personaje principal, siendo el único desde su madre adoptiva, que es capaz de reparar y mantener el reloj que mueve las agujas de su vida. Será Méliès quien con sus consejos y ajustes, ayude a interpretar el mundo al chico con engranajes en el pecho.

La prosa del autor no es compleja de seguir aunque a veces peca de demasiado plana y de caer en ciertos artificios innecesarios que sacan al lector (mínimamente) de la historia. Un ejemplo claro de esto último pueden ser ciertos anacronismos a los que acude para describirnos algunas sensaciones o elementos de la trama, pero la verdad es que apenas afectan al disfrute de la lectura. No obstante, en otros momentos, las imágenes que consigue construir en la imaginación, resultan realmente potentes (si alguno cierra los ojos, verá las calles de Edimburgo aunque no haya estado allí). Y en su conjunto, la lectura no se hace tediosa en ningún momento, manteniendo el interés por lo que sucede a su protagonista a lo largo de las poco más de ciento sesenta páginas que tiene este libro.

En definitiva, una lectura muy recomendable para aquellos que gusten de leer historias que cuentan mucho más de lo que parece. Si como yo, alguna vez habéis oído nombrar este libro y lo habéis descartado, dadle una oportunidad. Quizá también vosotros descubráis que vuestro corazón, que creíais libre, está atado a un mecanismo de relojería que lleva demasiado tiempo marcándoos el ritmo.

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4 pensamientos en “La Mecánica del Corazón: Tic-Tac, Bum-Bum…Simple ¿verdad?”

  1. Muchas gracias por los comentarios. Es la primera vez que me lanzo a comentar un libro, así en público y me daba cierta cosa. Me alegro de que os haya gustado.

  2. me alegro de la persona que te dijo lee el libro xq es estupendo yo me tengo que compar el tercero ya que me lei , “La alargada sombra del Amor”, y está tmbien genial, es distinto pero aprendes cosas, como que los miedos en muchos aspectos de la vida es bueno vivirlos y saber y contar que les tienes. besos

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