The Bourne Legacy: El Caso Cross

¡Ostia, esta peli la pasan por el Plus!

Las drogas y los virus son tus amigos…

Lo reconozco: fui a ver “The Bourne Legacy” con cierta sensación de derrota previa. El tráiler que nos regalaron hace algunas semanas no acababa de convencerme de que esta expansión del universo Bourne fuera necesaria, y tuve que leer bien los créditos de la película para basar mi confianza en su reparto (y esto es significativo porque desde los últimos 90 no iba a ver una peli “porque sale x actor/actriz”, la última, lo recuerdo perfectamente, fue “Asesinos de Reemplazo”, con el inconmensurable Chow-Yun Fat y la no-pero-sí belleza Mira Sorvino) Como veis, una perspectiva bastante poco halagüeña. Aún con todo, como la saga Bourne me ha regalado algunos de los mejores momentos del cine de acción del siglo XXI, también me dejé llevar hasta la sala, convenientemente armado de palomitas y un refresco que, llegado el caso, me ayudasen a pasar el mal trago. Las luces se apagaron, pasaron un par de trailers (interesantísimo el planteamiento del tráiler de “Fin”, que podéis ver AQUÍ) y sonaron las primeras y muy familiares notas de la banda sonora…comenzaba “El Caso Cross”…

“The Bourne Legacy” se situa temporalmente, entre el momento en que un periodista de “The Guardian” es asesinado en Waterloo station sin que Jason Bourne pueda hacer nada por salvarlo y el final de “El Ultimatum de Bourne”. Treadstone, el programa de la CIA al que pertenecía Jason Bourne/David Webb ha quedado al descubierto gracias al ex amnésico agente, y con él, varios programas paralelos que el gobierno desarrollaba, han quedado comprometidos. De ellos, Outcome comparte raíces con Treadstone y por tanto, debe ser eliminado, por el siempre engorroso proceso de eliminar pruebas y personas. Pero no todas ellas están dispuestas a dejarse matar fácilmente: Aaron Cross, uno de los mejores agentes del programa, evita ser asesinado y comienza la búsqueda de respuestas sobre por qué quieren borrarlo del mapa. No añadiré mas descripción que esta para no meterme en spoilers innecesarios para hacer una crítica, simplemente os ponía en situación, tranquilos. Vamos con lo gordo…

Tu tocame las palmas, verás que ristra de hostias te calzo…

Si alguien pensaba que, visto el final de la última peli con Matt Damon, los productores no tenían pensado seguir explotando una franquicia tan rentable, es que no sabe cómo se mueven las cosas en Hollywood con este tipo de cosas. El principal problema es que tanto Damon como Paul Greengrass se habían desmarcado ya de querer continuar con la historia, y claro, algo había que inventar. Y que mejor idea que darle una vuelta de tuerca a la historia original, ¿cuáles serían las consecuencias de que Bourne sacase a la luz la existencia de Treadstone? Para ello, contaron con Tony Gilroy, que ya había escrito el guión de las tres anteriores (lo que garantizaba la continuidad de la historia sin incurrir en graves errores) tanto para elaborar de nuevo el guión, como para ponerse a los mandos de la dirección de la película (demostró gran solvencia en la estuenda “Michael Clayton”). Y este es uno de los grandes aciertos y medianos errores de la película. A nivel de guión, la integración de esta nueva historia entre los elementos de la antigua, es impecable, mostrándonos la primera media hora de la película a los personajes principales (algunos nuevos, otros ya conocidos), quienes son, de donde vienen, y qué papel juegan en el nuevo escenario abierto tras destaparse el programa de entrenamiento de ‘superagentes’ de la CIA. Llegado ese punto, la historia de Aaron Cross como agente perseguido, empieza en serio (inteligente, aún siendo evidente, el recurso el utilizado por el director para dejarle claro esto al espectador). A este nivel, el director neoyorquino realiza una muy buena labor y la narración discurre suave con varias historias en paralelo al principio y que luego irán desembocando en la trama principal. Lo que falla, es que Gilroy no tiene la habilidad de Greengrass a la hora de plasmar en pantalla la acción cuando esta pasa a ser meramente física, y esto se nota en escenas que se resuelven de modos bastante alejados de la “verosimilitud” con que se resolvían en pelis anteriores, y con cierta tendencia a caer en la exageración de la “cámara al hombro” que tan bien empleaba el anterior director. Aún con todo, esto no lastra el desarrollo de la historia, más centrada en Cross y su circunstancia, y en presentarnos el inicio de una más que probable trilogía (no diré cual) que en la acción. Y ese es su fallo en el guión: en “El Legado…” no pasan demasiadas cosas, sólo se nos muestra al nuevo agente y los motivos que ponen en marcha su persecución, dejando muchas cosas intencionalmente abiertas, cosa que no me ha acabado de gustar.

Los actores protagonistas están todos muy acertados en sus papeles. Jeremy Renner no solo “cumple” sino que consigue un personaje diferenciado de Bourne a la vez que mantiene ciertos puntos comunes inevitables, aunque escasamente explotados (la tara del protagonista daba para mucho más, aunque puede que estén reservándose para futuras entregas). Rachel Weisz, aunque no es su mejor papel, está muy convincente como único nexo de Cross con el programa Outcome y como persona amenazada por el gobierno a la que no le quedará más remedio que embarcarse en la huida del escurridizo y muy muy preparado agente. Ed Norton. ¡Ay, Norton! Uno de los puntos fuertes de la función. El patriota sin escrúpulos que piensa en salvar su culo y el de su país, el eficiente agente que intentará borrar toda huella del nuevo programa de entrenamiento de agentes especiales, cueste lo que cueste, y con carta blanca para ello. Norton, junto con Renner, hacen imprescindible ver la peli en VO siempre que sea posible, pues su “voice acting” derrocha carisma por los cuatro costados. Con ellos, viejos conocidos como David Strathairn, Scott Glenn o Joan Allen, que repiten sus papeles para poder dar la necesaria continuidad a los hechos, retomándolos donde los dejamos hace cinco años, y que de algún modo, me hacen pensar que Jason Bourne no está del todo “muerto” para la nueva trilogía, aunque haya dejado de ser protagonista (esta es una sensación que tuve al acabar la película).

En el apartado musical, también se ha apostado por dar continuidad a lo anterior, y James Newton Howard realiza un buen trabajo a la hora de crear una nueva banda sonora empleando elementos comunes de la anterior (oiréis muchos “temas Bourne” si prestáis atención). Por supuesto, uno de los sellos de identidad de la saga, “Extreme Ways” de Moby, no falta a la cita, con ligeros retoques.

En definitiva, “The Bourne Legacy” es, contrariamente a lo que opinan muchos críticos (sobre todo los más fanáticos de la dupla Damon/Greengrass), una digna sucesora de la franquicia, que por desgracia no puede ser juzgada en sí misma, sino como introducción a una nueva historia, que se desarrollará en próximas entregas. Todo un lastre inicialmente, pero un atolladero del que opino que sabe salir airosa, siendo un entretenimiento más que destacable en un género que anda un poco de capa caída (con excepciones, como la divertida “Lock-Out” ideada por Luc Besson, de la que hablaré próximamente). No la rechacéis, que esto no es “Piratas del Caribe 4”, es algo bastante mejor…
The Bourne Legacy Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=NqXnkiVs1yk

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