SALVA TU BATERÍA, SALVA EL MUNDO

OLAKASE

Consejitos del tío Sci-Fi para que tu Hemorroid no te haga un phonus interruptus…

Aaahhhhh, la era del Smartphone, ¡cuánta maravilla ha traído! Atrás quedaron los tiempos en que no podíamos chatear, mandar tuits, consultar los resultados del fumbo o jugar al “Plants vs. Zombies” en nuestro querido dispositivo portátil de comunicaciones. Tiempos en los que PDA eran las siglas de “Papel De Apuntar”, y no eramos una especie de ikkikomoris-zombie que andan por la calle ajenos a toda realidad externa a nuestro cacharrito. No, ahora corren tiempos diferentes, tiempos en los que tenemos un poder ilimitado en nuestras manos…

¡Un momento!, ¿he dicho ilimitado? Dejémoslo en poder a secas, porque limitados estamos, y mucho. Por la duración de nuestras churri-baterías de ión de Litio, más corta que las entendederas de un tertuliano de “Futboleros”. Pero no te preocupes, amigo movilizado, que cual superhéroe trenológico mierder llega el tío Sci-Fi Rino a darte unos consejillos para que puedas exprimir un poco más tu potente teléfono “inteligente”. Este es el primero de varios artículos en los que os hablaré de este tema. Aunque este sea un poco genérico, me centraré en dispositivos con Google Hemorroid, chistema operativo del que soy usuario, dado que a un servidor todo lo que huela a manzana mordida le da una urticaria mortal. Y como Windows Phone es un invento de Satanás para controlar el mundo, de momento voy a ignorarlo, que con la crisis, el Vaticano ya no me manda sus frascos de agua bendita con la misma regularidad…

Arrancamos, así que coge papel y lápiz y apunta, que vamos al lío…

1. InterNERD es Satan

Esto es un hecho claro y contrastado: si hay algo que deja a tu batería con menos fuerzas que una noche de sexo salvaje con Sasha Grey, es la conexión de datos. No abuses de ella. Lo entiendo, tienes que estar todo el día conectado a Whatsapp, Twitter, Tuenti y  Facebook o te perderás un montón de fotos de pies de gente y las mierdas que se mete entre pecho y espalda a la hora de zampar. Esto es muy interesante, no cabe duda, pero si acercas el móvil a la oreja lo suficiente mientras lo haces, notarás dos cosas: uno, que tienes una posición cantidad de incómoda para chatear y dos, que escucharás como tu tarjeta 3G sorbe la batería como se sorben los últimos tragos de un mojito. Con ruidito. Así que, amigo adicto a las tontás de la InterNERD, sosiega y modérate un poco.


2. La pantalla “encendía” deja tu pila escocía

Si no estás mirando el móvil, apaga la pantalla. Junto con la conexión de datos, y la tarjeta de red Wi-Fi, forman el trío Los Panchos del desgaste energético del smartphone. Hay múltiples modos de controlar esto, desde programar cuánto tarda en apagarse (esto lo veremos más adelante en esta serie de artículos), hasta directamente darle al botoncico de apagado cuando no lo estás usando. No dejes que tu móvil espere para apagarse, está desangrando tu batería, y podrías echar de menos esos segundos cuando estés a punto de quedar con ese chico o chica que te pone más revolucionado que la Francia de “Los Miserables” y joderse el invento…

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3. Bluetooth: el último recurso

Lo has visto en el Telediario, con Matías Prats haciendo sus típicos juegos de palabras con el asunto: Hay gente que deja el blutúz encendido para buscar follisque. Esto, amigos míos, a mí me parece estupendo (los caminos del frungir son inescrutables, y cuando la necesidad aprieta, ahoga pero bien), pero desde el punto de vista del consumo de batería, es absolutamente demoledor. El ejemplo ilustrativo no es más que uno de los usos más chorras que jamás se le ha dado a un teléfono móvil, pero me sirve para ilustrar que hay gente que va todo el día con el Bluetooth puesto (y los que buscan frunge, al menos lo hacen con motivo, hay gente que no, que es por despiste), dándole una auténtica paliza a su batería. En general, enciende el bluetooth para compartir un fichero con otra persona, y siempre que no haya wifi para hacerlo. Una vez hecha la transferencia, apágalo. Y si quieres desperdiciar energía en frungir, que sea la tuya entrando a quien te interese…¡cúrratelo un poquito, joer!


4. GPS: Apágalo, que te pierdes

Ok, vale: eres de esas personas de culo inquieto a las que les gusta recomendar cosas, y que todo el mundo sepa donde comes, bebes, vas al cine y te haces fotos de tus pies. Vas a tope con el Foursquare, pones geolocalización a tus tuits y fotos, y cuando alguien te pregunta que donde estás, le sacas la posición GPS en un mapa. Crack total, una persona de su tiempo. Tu sigue así, y acabarás llevando encima más baterías de repuesto que los coches de asistencia en carretera de Mutua Madrileña…

Aplícate el mismo cuento que con el Bluetooth. Enciénde-Usa-Apaga, y luego come, reza, ama, o emborráchate como un piojo. Pero dale cuartelillo a tu batería.

Sinbateria

5. Elige con cuidado tus aplicaciones

 “…Oye, qué molón es este reproductor de música que me he bajado para el móvil. Es una pasada y te da información sobre el artista, su discografía, su perfil de Facebook y hasta sus tuits. ¡Ideal para saber dónde anda mientras lo escucho!”.

Vale, lo entiendo, pequeña urraca. Has visto algo que brillaba cantidad (¡y gratis!) y te ha faltado el tiempo para volar hasta ello, descargarlo y echarlo a correr en el móvil. Solo una cuestioncilla de nada, “mai frend”: ¿Es que no has tomado notas cuando hablaba del InterNERD en el punto 1? ¡InterNERD es Satan, Mariano Rajoy, Isabel Coixet, y tu cuñao el pesao que no hace más que joderte los domingos viniendo a tu casa a ver el fumbol de gorra!. Escuchar música ya cargará tu batería con un consumo respetable, y seguramente estés whatsappeando o similares mientras escuchas música, así que elige tus aplicaciones teniendo en mente que accedan poco a internet para no multiplicar el gasto de batería. Como consejo adicional, y en la misma línea, evita las apps gratuitas que vienen con publi como “peaje” por ser baidefeis. ¿De dónde crees que salen esos anuncios tan majos que van cambiando?…

Como ves, resumiendo mucho, todo lo que te mola hacer, reduce la vida de la batería. Es un poco como lo de salir de farra: te deja hecho unos zorros, aunque te lo pases teta. Y como con la farra, el consejo es: moderate un poco, y podrás seguir haciendo lo mismo, pero sin tener que ir a recargar baterías tan pronto.

Estos han sido unos consejos preliminares para ir abriendo boca. Hay más, mucho más. Próxima parada: Carga tu batería sin cargártela: el musical…

Muy pronto en su acceso de confianza al Ansiblog, amigos… Besis.

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4 pensamientos en “SALVA TU BATERÍA, SALVA EL MUNDO”

    1. Frungir = folgar = follar
      blutuz = bluetooth.

      Hay gente que se pone mensajes cachondones en el BT para que si alguien busca jodienda, lo identifiquen como que busca lo mismo…

      ¿Queda más claro? 😀

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